La fábrica de enemigos internos del gobierno aprista sigue funcionando a todo vapor. A la senderización absurda del conflicto en el VRAE dejado de lado al nacotráfico, ha seguido la narcotización del debate en el Congreso y, por último, la sobre dimensión del delito de apología del terrorismo con motivo de la presentación de un último libro de Abimael Guzmán.

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Diario La República